Casa antigua con pocas habitaciones bien ubicada dentro del casco histórico de Pienza. El alojamiento esta limpio y cuidado. La anfitriona fue muy amable. Te ofrecen te café agua y pasteles al desyuno
Al ser una casa antigua las ventanas son pequeñas y tiene muy poca luz natural y el corredor de acceso es oscuro. Cama y almohadas correctas no comodisimas.